¿La Iglesia puede anular un matrimonio, o hay matrimonios nulos de por sí?
Hay cristianos, incluidos sacerdotes u obispos, que ignoran que hace 35 años San Juan Pablo II ya hablaba de situaciones en que el matrimonio puede fracasar en forma irreversible. Y daba ejemplos. “Los que han sido abandonados injustamente, los que no pueden hacerse cargo solos de la educación de sus hijos y sobre todo los que están convencidos en conciencia de que su primer matrimonio era inválido. Por consiguiente, no se trata de que ahora comencemos a decir de que el divorcio es lícito, ni de que el matrimonio se pueda anular. Se trata en primer lugar de dar soluciones válidas a las personas que lo necesitan y no decirles, que se joroben y no pueden comulgar nunca más en su vida, porque fracasaron en su primer matrimonio.
La Iglesia nunca anulará un matrimonio valido, Pero hay matrimonios que son inválidos por sí mismos. A éstos, hay tribunales en la Iglesia, que después de estudiar los casos, con testimonios y pruebas, los puede declarar nulos. No los anulan, sino que comprueban que eran nulos desde el principio. Aclaremos de entrada, que está calculado que hoy día, más de la mitad de los matrimonios que se hacen en la Iglesia, está comprendidos en estas causales de nulidad.
Las principales causales, son las siguientes: Error, engaño o falta de intención. Por ejemplo el que se ve obligado contra su voluntad, por un embarazo no querido o es forzado injustamente a aceptar un casamiento que no quería.
Los que no aceptan la unidad o la indisolubilidad del matrimonio. Por ejemplo, se casa con esta, pero entiende formalmente conservar en secreto, otras amantes, o no tiene al menos la intención de que su matrimonio sea indisoluble (“para toda la vida”).
Y especialmente, las causas más frecuentes son: la inmadurez y la incapacidad. Hay personas patológicamente inmaduras y otras que no pueden vivir como casadas. Aunque de por sí, sean muy buenas estando solas. No basta la inmadurez común, de la edad, que se corrige con el tiempo y la educación.
Todo esto ciertamente hay que probarlo con hechos y pruebas, no basta que yo diga que era así, debo probarlo con testigos, como un verdadero juicio. Obviamente, muchos casos de nulidad verdadera, nunca podrán ser probados en un juicio, por diversos problemas y por tanto esa persona, aun sabiendo en conciencia que su matrimonio era nulo, nunca podrá comulgar ni casarse válidamente.
Como ven, hay muchos problemas que solucionar y no es fácil, pero es posible y necesario. Podemos responder a más preguntas, pero por hoy es suficiente.
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