Para terminar este hermoso día:
"Dios mío te cantaré un himno nuevo.
Defiéndeme de la espada cruel,
sálvame de las manos de opresores
y de la boca que dice falsedades.
Que nuestros silos estén repletos
de frutos de toda especie.
Que nuestros rebaños a millares
se multipliquen en las praderas
y nuestros bueyes vengan cargados;
que no haya brechas ni aberturas
ni alarma en nuestras plazas.
Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor. (Sal. 143).
BUENAS NOCHES.
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