domingo, 2 de agosto de 2015

EL PAN DE LA FE


Es muy fácil para nosotros, decir que “el pan de vida” es la Eucaristía. Está bien. Pero tengamos cuidado: no siempre lo más fácil, es todo lo que dice la Biblia o lo que enseña Jesús. Y no porque el Pan de vida no sea la Eucaristía. Pero si queremos hacer una reflexión más profunda o más completa, veremos que es el Pan de la Fe. Leamos bien. “Ustedes vienen no porque creen, sino porque comieron hasta saciarse”. “Busquen el pan que dura hasta la vida eterna”. “¿Qué tenemos que hacer?” “Crean en el Hijo de Dios: soy Yo”. “El que venga a Mí, no tendrá más hambre, el que crea en Mí, no tendrá más sed”.
HAMBRE Y SED DE DIOS
Todos sabemos lo que es tener hambre o experimentar, la sed. ¡Qué sensación de vacío siente el que tiene hambre y qué debilidad. Ni puede estar parado. Y qué sequedad en la boca, el que tiene sed. Se quema por dentro. Justamente vacío y sequedad, son sensaciones, que también experimentamos al hablar de la afectividad, de la amistad, de los padres, de los hijos y también de Dios. La falta de sentido de la vida, lleva al vacío y después a la muerte psíquica. La Sed de Dios es un tormento insuperable. Hasta los animales, especialmente los domésticos, sienten hambre de afecto, cuánto más el hombre. La sed de amistad, la soledad, el vacío y la sequedad, hace insoportable la vida, preferiríamos morir. El hombre no fue hecho para estar solo. Todas las sensaciones de hambre y de sed, se resumen en el hambre de Dios y en la sed de dios, que es el hambre y la sed del fin último y de la felicidad.
La sequedad, en la vida espiritual, puede venir de la tibieza o mediocridad espiritual, que es el descuido voluntario de las cosas de Dios. Pero cuando a pesar de la sequedad y el cansancio que a veces nos produce la vida espiritual, no la dejaríamos por nada, para buscar un deleite profano o material dejándolo a Dios de lado, entonces, estemos seguros que no es tibieza, sino que es una prueba, que pasará con perseverancia y constancia.
El pan de la fe
“Moisés les dio el pan en el desierto, pero ese pan material pasó. Si quieren el pan de la vida eterna crean en Mí. Yo soy el Pan de Vida”. El Pan de vida eterna es la fe en Jesús. No se trata sólo de creer que Jesús existió. La mayoría cree hoy en la existencia de Jesús histórico, hasta los judíos y musulmanes. Muchos menos son los que creen que Jesús es Dios. Pero la fe en Jesús no se trata simplemente de eso, en creer que existió y que es Dios. Creer en Cristo es sólo una fe histórica, como decir, “yo creo en San Martín”… Lo importante es CREERLE A JESÚS. Tomar en serio y practicar su Palabra, Me la trasmite la Biblia y los Sacramentos, por ejemplo la Confesión. Saber qué me pide Jesús y qué me dice a través de los signos de los tiempos, que son los signos de la historia. ¿Cómo me comprometo hoy, con lo que pasa a mi alrededor? ¿Qué me pide Jesús?

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