miércoles, 4 de noviembre de 2015

AUTORIDAD Y PODER


Una breve reflexión útil para este tiempo de discernimiento y elecciones.
Cuando la autoridad se confunde con el poder, muchos la utilizan para dominar al pueblo como si fueran los dueños de las personas.
La autoridad se puede utilizar también como "servicio" y entonces el primero se hace el servidor público, el "mandatario" de todos, el que ayuda, el que sirve. 
Así lo enseña Jesús.
Autoridad etimológicamente, proviene del latín "augere", aumentar. Es decir que tener autoridad, es "hacer crecer". Los padres que tienen autoridad., son los que ayudan a crecer y a ser libres a los hijos. Los gobernantes hacen crecer y madurar a sus pueblos. Crecer, es madurar y ser libres. Ser uno mismo.
Amar no es usufructuar al ser amado, en provecho propio, sino ayudarlo a crecer y ser libre. El amor es "pensar en el otro y no en mí mismo". El amor es "atento", porque está atento a las necesidades del otro y les presta atención. El amor es "responsable" porque está dispuesto a responder inmediatamente a lo que el otro necesita.
Que podamos discernir y elegir para nuestro pueblo, quien es el que prestará el mejor servicio, el que más ame a su país y a sus hermanos, el que tenga verdadera autoridad y no busque el poder por el poder.
Pero también, que sepamos crecer como familia, como iglesia y como personas.

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