martes, 30 de junio de 2015
LOS MIEDOS Y LA FE
Hay personas que creen que sentir miedo, es una falta de fe (“si tuviera más fe -dicen- no sentiría miedo”). En realidad, son cosas distintas. No tienen que ver nada entre sí. El miedo no es una culpa nuestra. La falta de fe, puede ser que sí. El miedo es una emoción, que nos conmueve. La fe es un acto de voluntad, es libre, es la respuesta a algo que se conoce y que se acepta y se quiere. Estamos en el campo de la libertad. En el miedo, no. Se puede tener fe y lo mismo sentir miedo. La fe no quita todos nuestros miedos, sino que nos da fuerza confianza para soportarlos. De por sí, el miedo nos impulsa a no hacer aquello que queríamos hacer, o a evitar la causa que nos provoca miedo, aunque sea algo bueno o una obligación nuestra (obrar por miedo). La fe, nos ayuda a hacer lo que queremos o tenemos que hacer, aunque tengamos miedo (obrar con miedo).
Víctor Frankl, dice que el hombre normalmente con su inteligencia y creatividad, puede superar todos los obstáculos y encontrar el sentido de todas las cosas de la vida que lo preocupan. Sólo hay tres cosas que no puede superar o encontrarles sentido, y son: la culpa, el dolor y la muerte. Son tres cosas que no podemos arreglar solos. No podemos encontrarle el sentido. Estas tres cosas, pertenecen al sentido último de la vida, que no podemos encontrarlo solos, sin Dios.
La palabra “culpa”, puede tener dos sentidos: responsabilidad, o dolor. Cuando preguntamos “¿Quién tiene la culpa de esto? Estamos diciendo ¿Quién es responsable de esto? Es el sentido legal o jurídico de “culpa”. En cambio cuando digo” me siento “culpable”, o “siento culpa” por lo que hice”, estoy refiriéndome a los sentimientos de miedo, dolor o remordimiento, que siento por haber hecho algo, o porque lo que hice fue descubierto por los demás. Esto es culpa, en “sentido psicológico”. De aquella culpa que es responsabilidad mía, tengo que arrepentirme y reconocerla y prometer no cometerla más. Pero del sentimiento de culpa, tengo que liberarme. No es cristiano, ni viene de Dios. Dios siempre perdona. La fe, me tiene que ayudar a superarlo. Igual que la culpa pasa con el miedo, y el peso que siento por las cosas de Dios. Dios no es una carga pesada, ni puede darme culpa. Dios la perdona, no tengo que angustiarme. El miedo en cambio, suele ser un disfraz de la muerte. Todos sentimos miedo a la muerte, pero como no pensamos en ella o no queremos reconocer ese miedo, lo enmascaramos en todos los miedos de la vida. Digo que no tengo miedo a la muerte, pero tengo miedo a la inseguridad, a la desocupación, a la enfermedad, al dolor, etc. ¿Y yo a qué le tengo miedo?
Acá está el sentido profundo de la fe. FE es creerle a Dios, tener confianza porque lo amo y sé que Él me ama. Sólo el amor es digno de fe.
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